Tegucigalpa, navideña y sonora




Las noches frías e iluminadas de Tegucigalpa se hacen música, especialmente la noche de navidad trasciende fronteras a través de las ondas sonoras.

Aprovechamos la oportunidad de radioLab para compartir nuestra postal Sonora, que en la próxima navidad será utilizadas en frecuencias a las que aspira llegar la imaginación.

Para escuchar nuestra Postal Sonora, click aquí.


Soñemos más en este 2019

Foto: www.cubadebate.cu

Haciendo realidad los sueños, es como la utopía de los y las hondureñas que día a día luchan por sobrevivir. Desde la toma de imposición hasta las distintas cajas en las que funcionarios y familiares cercanos a gobernantes, escondían sus grandes actos de corrupción.

Sobreviviendo, siempre sobreviviendo, en estas honduras donde el plomo flota y el corcho se hunde, dónde se exige la salida de un gobernante impuesto por órdenes externas y, quienes huyen son los habitantes de la Matria.

La Matria llora por sus hijos e hijas, los que se fueron de la casa, los que mataron en las calles, los asesinatos extrajudiciales, los feminicidios, los crímenes de odio, cientos de niños y niñas sin techo, sin hogar, huérfanos por la política estatal de exterminio.

Los ataques hacia la prensa fueron el principio y el fin de este año que termina hoy. Las denuncias interpuestas ante el Ministerio Público (MP), son una hoja de papel más en sus archivos. Las respuestas siguen esperándose.

Este 2018 abrió y cerró “cajas de pandora” sin ninguna sorpresa, diciembre se llevó gente con deudas históricas pendientes. 

La prensa con el código 504 reclamó justicia por los compañeros y compañeras que al no acomodarse al régimen son perseguidos, encarcelados y hasta heridos. 

El tiempo es transitorio, que puede cambiar en los meses que venideros…

Desde redACCIÓN seguiremos soñando despiertos, con historias posibles, con el poder de las letras. Todavía es gratuito soñar; nos valemos de ello para iniciar un 2019 con el poder de la palabra en nuestro lado y en este proyecto, que quiere crecer.

¡Soñamos despiertos, para contar historias!

Sandra Rodríguez y Cesario Padilla
La muerte de Suazo Córdova y la respuesta pendiente

ROSUCO y Gustavo Álvarez Martínez (Foto: La Prensa, 1982)

Fue el ungido para culminar con los asaltos militares al poder. Pasó de ser presidente de la última Asamblea Nacional Constituyente en 1981 a la Presidencia de Honduras un año después, bajo la supuesta bandera de una democracia teñida con sangre.

Esta es una de las maneras en las que, sumado el dolor de familiares víctimas de la desaparición forzada, se recuerda a Roberto Suazo Córdova, quien falleció en la madrugada de este sábado.

Con los beneficios de gobernar el país entre 1982 y 1986, disfrazó la inmunidad de impunidad. Los militares afianzaron su poder con el ascenso de Gustavo Álvarez Martínez a la jefatura de las Fuerzas Armadas, y la intervención directa del gobierno de los Estados Unidos en la era de Ronald Reagan con su política de combate a los procesos de liberación que ocurrían en Nicaragua y El Salvador.

Hablar de Roberto Suazo Córdova es tener presente la instalación de bases militares estadounidenses, del Centro Regional de Entrenamiento Militar (CREM) para entrenar militares salvadoreños y ejecutar asesinatos contra poblaciones enteras, como la del “Mozote”, en 1981.

“Significó represión, significó la Doctrina de Seguridad Nacional, significó la guerra de baja intensidad y la venta de la soberanía nacional, al convertir nuestra patria en un traspatio militar norteamericano. No escatimaba en poner mano dura a los sectores populares, se fue a la tumba sin pagar lo que debió pagar en vida”, expresó Sergio Rivera, líder estudiantil en los años 80.

El primer presidente de la supuesta era  democrática hondureña siguió la línea gringa de “contrarrevoluvión”, con la implementación de la Doctrina de Seguridad de Seguridad (DSN) y acrecentó la cacería contra líderes y lideresas sociales entre 1982 y 1984.

George Bush (padre), vice presidente de los EEUU en el gobierno de Reagan
Para 1985, el vicepresidente George Bush (padre) visitó Honduras, en el último año de gestión de Suazo Córdoba. Afianzado la intervención extranjera con el apoyo armamentista, siendo este país su laboratorio pagado.

Mientras seguían esas relaciones sumisas, cerca de donde funcionó Casa Presidencial (hasta 1990), en el centro de Tegucigalpa, un grupo de mujeres, niños y niñas, con sus pañuelos blancos y pancartas escritas a manos le preguntaban ¿Dónde Están?

Era el grito y las exigencias de un naciente Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH). “Rosuco”, cómo se le llamaba, ofreció darles un informe sobre los detenidos desaparecidos, y las madres de los pañuelos blancos, fundadoras del COFADEH en 1982, siguieron y siguen esperando respuesta, verdad y justicia.

Se fue de esta vida en un frío sábado de diciembre, en un centro hospitalario militar, en la ciudad que ejerció su trozo de poder, pero lejos de su natal La Paz, así distante de la paz que las víctimas de lesa humanidad perdieron durante su mandato.

Con su muerte se lleva la respuesta, tan cercano y servil al imperialismo, no ayudó a los hijos e hijas nobles de la patria (cómo los llama el abogado Óscar Aníbal Puerto), más de 184 detenidos desaparecidos -físicos- en la década de los 80, hoy junto a sus familias saben que la historia no fue borrada, que la memoria sigue preguntándose ¿Dónde están? (SR/CP)

Nos hirieron un brazo derecho en el periodismo

El colega periodista Geovanny Sierra, en una de sus coberturas informativas para UNE TV


Tegucigalpa.-  Al Periodismo hondureño le hirieron su brazo derecho. Una bala impactó su brazo en la oscuridad de esta noche, teñida de fraude. Mientras daba cobertura a una movilización, fue herido el periodista Geovanny Sierra.

“Me dieron, ay Jesús no me dejés”, fueron sus palabras mientras la bala le inmovilizaba su brazo, ese que nos permite la valentía de acercar el micrófono y escuchar las respuestas que como periodistas buscamos obtener. 

La bala provino de un autobús, que en su interior iban personas armadas, agentes policiales, cuyo único recurso ante la demanda ciudadana fue la bala, para callar, atemorizar y silenciar.

Entre las ráfagas de disparos, de inmediato la gente que se manifestaba y huía de las balas y las bombas lacrimógenas hizo eco de que habían herido al Geovanny Sierra. Sin duda, el periodismo no es una labor que pasa desapercibida, esta noche los disparos fueron a quien le cayera, y uno de ellos impactó en Sierra.

Al ser trasladado a un centro asistencial surgió otra situación, la atención no era completa al haber falla en la máquina de rayos X. El caso se hace viral por que se trata de una figura pública, logrando que el Instituto Nacional Penitenciario (INP) se pronunciará afirmando que desde una unidad de transporte donde se trasladaban policías penitenciarios salieron los disparos hiriendo al periodista.

No es la primera vez que Geovanny es atacado, si bien en esta ocasión no fue dirigida a él como periodista, los disparos iban con dirección a los y las manifestantes consientes de la dictadura que se vive en el país.

Una vez las armas se imponen a la razón, al pueblo, al libre pensamiento, a la prensa hondureña que en medio de las balas no deja de hacer la labor para informar al pueblo. El periodista Geovanny Sierra estaba armado con su voz y con su vida, le dieron en el brazo, pero no en la convicción de seguir informando y denunciando “en vivo”.

Sierra, se recupera en una clínica privada de la capital. Uno de los medicamentos que necesita, es la solidaridad, que los demás no demos por concluido el hecho. A la prensa que nos oponemos a que nos impongan agenda desde el poder, nos hirieron esta noche.

Con "Giova", compartimos cobertura, cuando el tema de derechos humanos nos une. Nos encontramos en otros espacios, para fortalecer nuestros conocimientos. Allí aparece, con una sonrisa. Uno de sus diagnosticos es que su dignidad sigue en alto.

“No se raje, mi compa… que la patria necesita su coraje y su valor”, dice un fragmento de una canción del nicaragüense Carlos Mejía Godoy. Por lo que, su experiencia de más de una década en el periodismo hondureño no se detendrá. (SR/CP)

Soñamos con historias, despertamos para contarlas


“Preguntarán qué fuimos,
quienes con llamas puras les antecedieron,
a quienes maldecir con el recuerdo.

Bien.
Eso hacemos:
custodiamos para ellos el tiempo que nos toca”

Porque escribimos
Roque Dalton

Soñar despiertos es nuestra carta de presentación. Lo consideramos válido, lo reivindicamos como la oportunidad que nos hemos propuesto en esta ocasión.

En un país donde la concentración de los medios de comunicación sigue arrullada en pocas manos del poder, donde la prensa independiente, alternativa y comunitaria es hostigada y  perseguida, sólo por mencionar algunos vejámenes, un loco y una loca se juntaron más allá de las horas que marca el tiempo en el quehacer diario. Coincidimos en una sala de redacción que puede estar en una movilización popular, en la ciudad, en los teatros, rostros, miradas, silencios, campos o carreteras, que conlleven a la convicción de que cada historia es un sueño y merece ser contado.

Escribimos para vivir, literalmente es lo que cada uno hace luego de haber pasado por las aulas de lo que consideramos –siempre nuestra- Escuela de Periodismo. Pero hemos decidido hacerle caso al poeta Rigoberto Paredes y en redACCIÓN “escribivimos”.

Cuando creemos en lo que hacemos, nunca es competencia, sino que, nos convertimos en compañía -a través de las letras- de quienes participen en esta manía loca de contar historias y sentirnos obligados (bajo el deber y el querer como periodistas) a plasmarlas en este espacio que es un agradecimiento a la vida, un homenaje a quienes luchan, a quienes viven, a quienes sueñan, y esa visa y esos sueños no tienen precio.

Juntamos letras, sueños e historias, como ya lo hemos hecho desde las trincheras permitidas, como nos han enseñado y hemos aprendido, por lo que hacemos uso de estos espacios públicos y gratuitos para dar un aporte desde nuestros sentidos.
  
Así nacemos. Bienvenidos y bienvenidas a quienes deseen soñar historias para despertar y contarlas. Cada consejo, cada corrección nos ayudará en fortalecer este camino que surcamos desde este momento. Homenajes, información sobre fuentes como derechos humanos, arte y cultura, historias que nos encontremos en nuestras caminatas, las verán en este espacio. La farándula, el morbo, la cobertura partidarista ya tienen dueño; no caben en nuestros sueños.

Por estas y muchas palabras más.
Comenzamos a soñar.

Sandra Rodríguez y Cesario Padilla

Tegucigalpa, navideña y sonora

Las noches frías e iluminadas de Tegucigalpa se hacen música, especialmente la noche de navidad trasciende fronteras a través de las on...