“Viernes doloroso” por Róger Gonzalez, El Flaco


Homenaje a Róger (2018) en el mismo lugar de la huelga de hambre (1998) para que lo devolvieran.
Foto: Cesario Padilla 
ger Gonzalez. Su madre doña Elvia, estaría hoy recordándolo con una Misa, pero en la fe Católica, el Viernes Santo, es el único día que no se hace esta celebración, pues de conmemora la muerte de Jesús.
Los cuadros escenificados en los viacrucis muestran junto al Hijo que sufre, a una Madre que se le desgarra el corazón por que sabe que, los sufrimientos que están padeciendo ambos, no se justifican por nada, ya que, a quien torturan, condenan y asesinan, es inocente.
Hace 31 años, en el centro de Tegucigalpa, por donde pasan las procesiones de Semana Santa, y miles de personas se aglutinan para “hacer turismo religioso”, un grupo de hombres de la “seguridad del Estado” capturaron y desaparecieron a “El Flaco” como sus compañeros llamaban a Roger Samuel Gonzalez Zelaya, un líder estudiantil que, desde las aulas mediante la formación política encaminó procesos para disfrutar del derecho a la educación pública, gratuita y de calidad, en todos los ámbitos posibles.
Si bien el líder social, era conocido, querido y respetado por los y las estudiantes de finales de los 80, fue después de tres días de protesta entre el 5 y 7 de abril de 1988, que se originó el plan para acabar con su vida, tras la quema de la Embajada Americana, en Tegucigalpa, cuando se extraditó ilegalmente a Ramón Mata Ballesteros, quien hasta la fecha guarda prisión en los Estados Unidos. Y Róger era el sospechoso del incendio.
¿Dónde estás Roger? Pregunta tu madre, preguntan sus amigos, tus compañeros, y quienes te hemos conocido a través de las historias.
Hay jóvenes pintando las calles con tu nombre. Letras que son borradas por quienes han tratado de aniquilar la memoria, pero también hay pintas que duran lo que permanece tu recuerdo. Como aquella que hoy cumple tres décadas, en una pared alta de tu colegio, cuando tus compañeros te rindieron homenaje a un año de tu desaparición.

Hay soñadores que hoy escribimos tu nombre, por que olvidarlo, nos convierte en cómplice.

Dato: Róger Gonzalez Zelaya era alumno del Instituto Técnico de Administración de Empresas (INTAE), por ende, militaba en la Federación de Estudiantes de segunda Enseñanza “Carlos Virgilio Zúniga” (FESE- CVZ). Tenía 24 años al momento de su desaparición, el 19 de abril de 1988.
No regresó a su casa, su mamá lo quedó esperando para darle un medicamento, porque estaba mal del estómago.  “Creo que era nervios, él sabía que lo andaban siguiendo…” relató hace algún tiempo doña Elvia, justo cuando iba para la catedral a mandar hacer una misa por la memoria de su hijo.
 Mientras sus captores negaron el crimen de lesa humanidad, su madre, amigos, compañeras y organizaciones defensoras de derechos humanos, exigían en la primera huelga de hambre, en mayo del 88, que lo devolvieras.
Y allá, en la salida al sur, en el Hogar Contra el Olvido, el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH), sembró un árbol que crece con su memoria, siendo parte de un bosque en nombre de los Detenidos Desaparecidos por razones políticas. (sr/cp)



Podrán robarnos todo, pero nunca la alegría... a Róger Gonzalez, El Flaco

Alberto Cortez nos deja su música “En un Rincón del Alma”


Foto: abc.es



Como un homenaje especial para El Goyo
…y el Goyito.


(Por: Cesario Padilla).- “Me parece mentira, que tampoco esta noche, escucharé tu voz”. Es un fragmento de su canción “En un Rincón del Alma” que retrata el deceso físico del cantautor argentino Alberto Cortez, que falleció a sus 79 años, a las 15 horas de este jueves en Madrid, España.

De acuerdo con fuentes cercanas al cantante, su muerte se debió a una insuficiencia cardiaca, tras largos días de cuidados médicos. El pasado 27 de marzo, fue ingresado al Hospital Universitario Puerta del Sol, en Móstones, lugar retirado de la ciudad madrileña, informó la Agencia Española de Noticias (EFE).

Para este fin de semana, tenía previsto una serie de conciertos, en República Dominicana y Puerto Rico, entre otros países de Latinoamérica.

La compañía Big Show Pro, quien promocionaba el concierto del cantautor en Santo Domingo, escribió en su cuneta de Facebook un mensaje el mismo día que Cortez fue ingresado de urgencia al hospital.

“El artista Alberto Cortez se encuentra en este momento en la unidad de cuidados intensivos de un hospital en Madrid… Exhortamos al pueblo dominicano, que por tanto tiempo ha seguido la carrera del Quijote de la Canción, elevar sus oraciones por el pronto restablecimiento de su salud”.

Nacido el 11 de marzo de 1941, en Runcul, un lugar de La Pampa argentina. Su nombre real era José Alberto García Gallo. Desde 1961 empezó a ser conocido por sus composiciones. Entre su repertorio deja canciones como “A partir de mañana”, “Boni bonita”, “Distancia”, “El abuelo”, “En un rincón del alma”, “Callejero”, “Camina siempre adelante”, entre otras.

Reconocido por musicalizar poemas del español Antonio Machado, Pablo Neruda y uno en especial, “La nana de las cebollas” de Miguel Hernández, asesinado por la dictadura franquista; también interpretado por Joan Manuel Serrat.

De igual forma, Cortez se identificó por musicalizar los poemas "Piu Avanti" y "Molto Piu Avanti", de su compatriota "Almafuerte" (su nombre real era Pedro Bonifacio Palacios).

La amistad que produjo una gira y su paso por Honduras

Entre 1994 y 1995, dos voces se juntaron más allá de una amistad declarada. Eran Facundo Cabral y Alberto Cortez, con ello nació “Lo Cortez no quita lo Cabral”. Grabado en dos volúmenes, recorrieron España y varios países de América, por mencionar algunos están México y Honduras.

A finales del año 94, Facundo y Alberto, se presentaron en el Salón de Convenciones del Hotel “Honduras Maya” de Tegucigalpa. Como una anécdota, la periodista Olga Iris Mencía recuerda una pequeña discusión entre ambos cantautores, que fue resuelto con un “Cantemos, Facundo”.

El poeta Félix Cesario -mi padre- recordó a Cortez con la camiseta de la gira que realizó junto a Cabral, cuya leyenda dice “Una puerta abierta a la esperanza”. Evocó parte de las composiciones de Alberto grabadas en su memoria, como fiel testigo del recital ofrecido hace 24 años en la capital hondureña.

Luego de esta producción conjunta, le siguió “Cortezias y Cabralidades”, siempre a dos volúmenes, producido en 1998.

Facundo Cabral fue asesinado en julio de 2011, en Ciudad de Guatemala. Tras la muerte de su amigo, Cortez dijo a medios internacionales sentirse "desolado".

"Uno no sabe porque suceden estas cosas. Facundo era un hombre de paz, tranquilo, no insultaba a nadie. Eramos muy felicies, cuatro años muy buenos con la gira, un hombre místico, que le cantaba a la paz", expresó en aquel momento en declaraciones que publicó el diario Prensa Libre.

“Que suerte he tenido de nacer”

También dedicado a la poesía, es recordado por declamarlo en sus diferentes recitales, tal y como lo hizo cuando llegó a Tegucigalpa junto a Facundo Cabral. Se trata del poema “Que suerte he tenido de nacer”.

Más de 50 años de trayectoria musical, 40 producciones discográficas, dos actuaciones en películas “Los éxitos del amor” en 1979 y “Ritmo todo color” de 1980.

Como si se tratara de plasmar su partida, Cortez en su poema dice: “Pero sé, bien que sé...Que algún día también me moriré, Si ahora vivo contento con mi suerte, sabe Dios qué pensaré cuando mi muerte, cuál será en la agonía mi balance, no lo sé, nunca estuve en ese trance”.

Más que la muerte de un cantautor, se trata de un reencuentro con su amigo Facundo, con Estela Raval, Mercedes Sosa. Mientras tanto nos quedamos con un nudo en sus canciones en un rincón del alma.

Por la verdad y la justicia, Una fuente obligada de consulta

Foto: Museo Histórico Monseñor Romero

Su figura religiosa y su mensaje de denuncia a la luz del cristianismo, no le permitió pasar desapercibido por el mundo, al menos los últimos tres años de su vida.

Su cargo de arzobispo de San Salvador lo ejerció en un país militarizado, con la venia económica de los Estados Unidos y los partidos políticos, titiriteros de una democracia impuesta por la fuerza a la población de la nación hermana.

Óscar Arnulfo Romero y Galdámez, es recordado este domingo a 39 años de su asesinato. Murió con sus manos y sus palabras hacia arriba, mientras una bala asesina irrumpió su vida mientras oficiaba misa en la pequeña capilla del "hospitalito" a pocos metros de su habitación.

“Nunca se supo el criminal quién fue”, dice un fragmento de la canción “El padre Antonio y su Monaguillo Andrés”, de Rubén Blades, como homenaje a la vida de San Romero de América.

 Sin embargo, en su informe “De la locura a la Esperanza”, elaborado por la Comisión de la Verdad, revela que la orden de asesinar a Monseñor fue dada por el mayor Roberto D´Abuisson, dando ordenes precisas a su cercanos en seguridad, operando como escuadrón de la muerte” para organizar y supervisar el crimen.

El informe responsabiliza a los capitanes, Álvaro Saravia y Eduardo Ávila, así como Fernando Sagrera y Mario Molina.

Su hermano, Gaspar Romero, fallecido en febrero de este año, podrá contarle a Monseñor Romero que por fin, luego de escuchar el grito popular, oficialmente es reconocido por la iglesia Católica como Santo, hecho que ocurrió el 14 de octubre de 2018.

Cada miércoles ofrecía una entrevista a través de la radio YSAX, y cuando estaba fuera del país, lo hacía telefónicamente. Periodistas internacionales lo abordaban para conocer sobre el contexto nacional, y cuándo relacionaban su labor con la política, Monseñor Romero, sabía responder con serenidad, encaminando el tema a su labor arquidiocesana en San Salvador.

No opinaba sobre política extranjera, dónde podría estar bajo regímenes militares, expresaba que debían opinar los encargados del Evangelio de esos lugares.

Romero y los medios de comunicación
Parte del equipo de comunicación que utilizaba Monseñor Romero. Foto: redACCIOHN 
Un mes antes de su asesinato, intentaron callar su palabra al ser dinamitada la YSAX, emisora de la Iglesia Católica salvadoreña.
Sin embargo, no dejó de criticar el papel de los medios de comunicación al servicio de la clase poderosa, el cerco mediático que blindada la realidad del pueblo. Por ello luchó por mantener los medios de comunicación de la iglesia, como ser el periódico Orientación y la radio YSAX, la cual volvió al aire un día antes de su asesinato.

El teólogo jesuita, Jon Sobrino, en su libro sobre la vida de Romero, habla sobre el pensar de “San Romero de América” sobre el papel de los medios de comunicación en aquella época.

“Monseñor Romero vivió una situación en que la palabra no era vehículo de verdad, sino de mentira y fácilmente vendida al mejor postor; todo ello agravado porque todo ese tipo de palabra era difundido ampliamente por os medios de comunicación social”.

El obispo salvadoreño instó a los medios de comunicación a denunciar las violaciones a derechos humanos ejecutados desde la clase política y militar.

"Aprovechando la oportunidad de lucrar con la misma situación corrupta, se prestaron a dar publicidad a las vociferaciones de una minoría poderosa y burguesa, que se escondía en personas, agrupaciones e instituciones a todas luces fantasmas. Es su deber, por la noble misión que tiene la prensa escrita y hablada, presentar a los verdaderos responsables de tales delitos", apuntó Romero el 21 de octubre de 1979.

Con el cariño y respeto para el obispo que nos hubiera gustado entrevistar, Sandra Rodríguez y Cesario Padilla.

Tegucigalpa, navideña y sonora




Las noches frías e iluminadas de Tegucigalpa se hacen música, especialmente la noche de navidad trasciende fronteras a través de las ondas sonoras.

Aprovechamos la oportunidad de radioLab para compartir nuestra postal Sonora, que en la próxima navidad será utilizadas en frecuencias a las que aspira llegar la imaginación.

Para escuchar nuestra Postal Sonora, click aquí.


Soñemos más en este 2019

Foto: www.cubadebate.cu

Haciendo realidad los sueños, es como la utopía de los y las hondureñas que día a día luchan por sobrevivir. Desde la toma de imposición hasta las distintas cajas en las que funcionarios y familiares cercanos a gobernantes, escondían sus grandes actos de corrupción.

Sobreviviendo, siempre sobreviviendo, en estas honduras donde el plomo flota y el corcho se hunde, dónde se exige la salida de un gobernante impuesto por órdenes externas y, quienes huyen son los habitantes de la Matria.

La Matria llora por sus hijos e hijas, los que se fueron de la casa, los que mataron en las calles, los asesinatos extrajudiciales, los feminicidios, los crímenes de odio, cientos de niños y niñas sin techo, sin hogar, huérfanos por la política estatal de exterminio.

Los ataques hacia la prensa fueron el principio y el fin de este año que termina hoy. Las denuncias interpuestas ante el Ministerio Público (MP), son una hoja de papel más en sus archivos. Las respuestas siguen esperándose.

Este 2018 abrió y cerró “cajas de pandora” sin ninguna sorpresa, diciembre se llevó gente con deudas históricas pendientes. 

La prensa con el código 504 reclamó justicia por los compañeros y compañeras que al no acomodarse al régimen son perseguidos, encarcelados y hasta heridos. 

El tiempo es transitorio, que puede cambiar en los meses que venideros…

Desde redACCIÓN seguiremos soñando despiertos, con historias posibles, con el poder de las letras. Todavía es gratuito soñar; nos valemos de ello para iniciar un 2019 con el poder de la palabra en nuestro lado y en este proyecto, que quiere crecer.

¡Soñamos despiertos, para contar historias!

Sandra Rodríguez y Cesario Padilla
La muerte de Suazo Córdova y la respuesta pendiente

ROSUCO y Gustavo Álvarez Martínez (Foto: La Prensa, 1982)

Fue el ungido para culminar con los asaltos militares al poder. Pasó de ser presidente de la última Asamblea Nacional Constituyente en 1981 a la Presidencia de Honduras un año después, bajo la supuesta bandera de una democracia teñida con sangre.

Esta es una de las maneras en las que, sumado el dolor de familiares víctimas de la desaparición forzada, se recuerda a Roberto Suazo Córdova, quien falleció en la madrugada de este sábado.

Con los beneficios de gobernar el país entre 1982 y 1986, disfrazó la inmunidad de impunidad. Los militares afianzaron su poder con el ascenso de Gustavo Álvarez Martínez a la jefatura de las Fuerzas Armadas, y la intervención directa del gobierno de los Estados Unidos en la era de Ronald Reagan con su política de combate a los procesos de liberación que ocurrían en Nicaragua y El Salvador.

Hablar de Roberto Suazo Córdova es tener presente la instalación de bases militares estadounidenses, del Centro Regional de Entrenamiento Militar (CREM) para entrenar militares salvadoreños y ejecutar asesinatos contra poblaciones enteras, como la del “Mozote”, en 1981.

“Significó represión, significó la Doctrina de Seguridad Nacional, significó la guerra de baja intensidad y la venta de la soberanía nacional, al convertir nuestra patria en un traspatio militar norteamericano. No escatimaba en poner mano dura a los sectores populares, se fue a la tumba sin pagar lo que debió pagar en vida”, expresó Sergio Rivera, líder estudiantil en los años 80.

El primer presidente de la supuesta era  democrática hondureña siguió la línea gringa de “contrarrevoluvión”, con la implementación de la Doctrina de Seguridad de Seguridad (DSN) y acrecentó la cacería contra líderes y lideresas sociales entre 1982 y 1984.

George Bush (padre), vice presidente de los EEUU en el gobierno de Reagan
Para 1985, el vicepresidente George Bush (padre) visitó Honduras, en el último año de gestión de Suazo Córdoba. Afianzado la intervención extranjera con el apoyo armamentista, siendo este país su laboratorio pagado.

Mientras seguían esas relaciones sumisas, cerca de donde funcionó Casa Presidencial (hasta 1990), en el centro de Tegucigalpa, un grupo de mujeres, niños y niñas, con sus pañuelos blancos y pancartas escritas a manos le preguntaban ¿Dónde Están?

Era el grito y las exigencias de un naciente Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH). “Rosuco”, cómo se le llamaba, ofreció darles un informe sobre los detenidos desaparecidos, y las madres de los pañuelos blancos, fundadoras del COFADEH en 1982, siguieron y siguen esperando respuesta, verdad y justicia.

Se fue de esta vida en un frío sábado de diciembre, en un centro hospitalario militar, en la ciudad que ejerció su trozo de poder, pero lejos de su natal La Paz, así distante de la paz que las víctimas de lesa humanidad perdieron durante su mandato.

Con su muerte se lleva la respuesta, tan cercano y servil al imperialismo, no ayudó a los hijos e hijas nobles de la patria (cómo los llama el abogado Óscar Aníbal Puerto), más de 184 detenidos desaparecidos -físicos- en la década de los 80, hoy junto a sus familias saben que la historia no fue borrada, que la memoria sigue preguntándose ¿Dónde están? (SR/CP)

Nos hirieron un brazo derecho en el periodismo

El colega periodista Geovanny Sierra, en una de sus coberturas informativas para UNE TV


Tegucigalpa.-  Al Periodismo hondureño le hirieron su brazo derecho. Una bala impactó su brazo en la oscuridad de esta noche, teñida de fraude. Mientras daba cobertura a una movilización, fue herido el periodista Geovanny Sierra.

“Me dieron, ay Jesús no me dejés”, fueron sus palabras mientras la bala le inmovilizaba su brazo, ese que nos permite la valentía de acercar el micrófono y escuchar las respuestas que como periodistas buscamos obtener. 

La bala provino de un autobús, que en su interior iban personas armadas, agentes policiales, cuyo único recurso ante la demanda ciudadana fue la bala, para callar, atemorizar y silenciar.

Entre las ráfagas de disparos, de inmediato la gente que se manifestaba y huía de las balas y las bombas lacrimógenas hizo eco de que habían herido al Geovanny Sierra. Sin duda, el periodismo no es una labor que pasa desapercibida, esta noche los disparos fueron a quien le cayera, y uno de ellos impactó en Sierra.

Al ser trasladado a un centro asistencial surgió otra situación, la atención no era completa al haber falla en la máquina de rayos X. El caso se hace viral por que se trata de una figura pública, logrando que el Instituto Nacional Penitenciario (INP) se pronunciará afirmando que desde una unidad de transporte donde se trasladaban policías penitenciarios salieron los disparos hiriendo al periodista.

No es la primera vez que Geovanny es atacado, si bien en esta ocasión no fue dirigida a él como periodista, los disparos iban con dirección a los y las manifestantes consientes de la dictadura que se vive en el país.

Una vez las armas se imponen a la razón, al pueblo, al libre pensamiento, a la prensa hondureña que en medio de las balas no deja de hacer la labor para informar al pueblo. El periodista Geovanny Sierra estaba armado con su voz y con su vida, le dieron en el brazo, pero no en la convicción de seguir informando y denunciando “en vivo”.

Sierra, se recupera en una clínica privada de la capital. Uno de los medicamentos que necesita, es la solidaridad, que los demás no demos por concluido el hecho. A la prensa que nos oponemos a que nos impongan agenda desde el poder, nos hirieron esta noche.

Con "Giova", compartimos cobertura, cuando el tema de derechos humanos nos une. Nos encontramos en otros espacios, para fortalecer nuestros conocimientos. Allí aparece, con una sonrisa. Uno de sus diagnosticos es que su dignidad sigue en alto.

“No se raje, mi compa… que la patria necesita su coraje y su valor”, dice un fragmento de una canción del nicaragüense Carlos Mejía Godoy. Por lo que, su experiencia de más de una década en el periodismo hondureño no se detendrá. (SR/CP)

“Viernes doloroso” por Róger Gonzalez, El Flaco

Homenaje a Róger (2018) en el mismo lugar de la huelga de hambre (1998) para que lo devolvieran. Foto: Cesario Padilla  Ró ger Gonzal...