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El colega periodista Geovanny Sierra, en una de sus coberturas informativas para UNE TV |
Tegucigalpa.- Al Periodismo hondureño le hirieron su brazo
derecho. Una bala impactó su brazo en la oscuridad de esta noche, teñida de
fraude. Mientras daba cobertura a una movilización, fue herido el periodista
Geovanny Sierra.
“Me dieron, ay Jesús no me dejés”, fueron sus palabras
mientras la bala le inmovilizaba su brazo, ese que nos permite la valentía de
acercar el micrófono y escuchar las respuestas que como periodistas buscamos
obtener.
La bala provino de un autobús, que en su interior iban personas
armadas, agentes policiales, cuyo único recurso ante la demanda ciudadana fue
la bala, para callar, atemorizar y silenciar.
Entre las ráfagas de disparos, de inmediato la gente que se
manifestaba y huía de las balas y las bombas lacrimógenas hizo eco de que
habían herido al Geovanny Sierra. Sin duda, el periodismo no es una labor que
pasa desapercibida, esta noche los disparos fueron a quien le cayera, y uno de
ellos impactó en Sierra.
Al ser trasladado a un centro asistencial surgió otra
situación, la atención no era completa al haber falla en la máquina de rayos X.
El caso se hace viral por que se trata de una figura pública, logrando que el
Instituto Nacional Penitenciario (INP) se pronunciará afirmando que desde una
unidad de transporte donde se trasladaban policías penitenciarios salieron los
disparos hiriendo al periodista.
No es la primera vez que Geovanny es atacado, si bien en esta ocasión no fue dirigida a él como periodista, los disparos iban con dirección a los y las manifestantes consientes de la dictadura que se vive en el país.
Una vez las armas se imponen a la razón, al pueblo, al libre
pensamiento, a la prensa hondureña que en medio de las balas no deja de hacer
la labor para informar al pueblo. El periodista Geovanny Sierra estaba armado
con su voz y con su vida, le dieron en el brazo, pero no en la convicción de
seguir informando y denunciando “en vivo”.
Sierra, se recupera en una clínica privada de la capital. Uno de los medicamentos que necesita, es
la solidaridad, que los demás no demos por concluido el hecho. A la prensa que
nos oponemos a que nos impongan agenda desde el poder, nos hirieron esta noche.
Con "Giova", compartimos cobertura, cuando el tema de derechos humanos nos une. Nos encontramos en otros espacios, para fortalecer nuestros conocimientos. Allí aparece, con una sonrisa. Uno de sus diagnosticos es que su dignidad sigue en alto.
“No se raje, mi compa… que la patria necesita su
coraje y su valor”, dice un fragmento de una canción del nicaragüense Carlos
Mejía Godoy. Por lo que, su experiencia de más de una década en el periodismo
hondureño no se detendrá. (SR/CP)
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